“TENGO MIEDO A ESTAR SOLA EN CASA POR LA NOCHE, DE LAS MALAS INTENCIONES DE LA GENTE”
Esa niña que lleva dentro parece que la acompañará toda la vida. Todavía siente esa excitación, esos nervios antes de salir a un escenario…
Silvia Penide es una cantautora. Pero también alguien que lleva consigo grandes dosis de humanidad y, quizás, esa ingenuidad de quien aún tiene sueños. La tristeza, las ganas de “rebotar por dentro”… Todo eso y más es Silvia Penide. Anuncia “una tormenta”, al más puro estilo Dylan. Con tres discos en el mercado e inmersa en la gira de Desafinante Crónica (Falcatruada 2007), teme tambalearse en una cuerda floja. Hay gente que merece triunfar y otra que triunfa a cada paso que da en la vida. Con sinceridad y respirando profundamente para vivir y cantar... Silvia Penide, para Sala11.
Pregunta. Define su obra como sincera. ¿Teme que el éxito pueda cambiarla? Respuesta. No, no tengo miedo porque va todo muy poco a poco. El éxito en mi caso son "pequeños-grandes" logros. Así que, son un motor para seguir adelante.
P. Hubo una época en su vida en la que todo parecía muy difícil… Hoy, siendo todo igual de complicado, empieza a encontrar su sitio en la escena musical… ¿Qué se le pasaba por la cabeza al principio? ¿Cómo le ha sentado el cambio? R. A veces, tanto antes como ahora, es complicado asimilar la situación porque el camino no deja de ser una cuerda floja. Pero, siendo realista, que no conformista, encontré la forma de no pensar demasiado y tener una actitud positiva.
P. Uno de los pilares del directo es la cercanía, la conexión con el público en pequeños locales... ¿Le gusta tocar en grandes escenarios ante la multitud? R. La conexión que se crea con el público es siempre lo mejor. Cuando sucede, no importa si el sitio es grande o pequeño. Me impresiona mucho el susurro colectivo de la letra de mis canciones. La gente siempre me trata con mucho mimo. Me gusta tocar en cualquier sitio donde se note la energía común. Antes de un concierto siempre estoy bloqueada, sólo trato de respirar profundo y agitar mucho las manos...
P. ¿Cómo es la tristeza de Silvia Penide? ¿Se puede escribir sobre los malos momentos cuando uno está nadando en la melancolía? ¿O hay que mirar desde la distancia? R. La tristeza siempre te hace más fuerte y, en mi caso, tengo suerte porque, cuando viene, trato de aprovecharla para escribir y mejor cuanto antes…Luego ya no se piensa más en ella. Mi tristeza es a lo mejor más dramática de lo normal, pero también es cierto que no me dura mucho.
P. Las letras son algo muy trabajado en su disco… Y, sin embargo, según he leído, llama la atención que desde Eslovenia o Croacia conecten con su obra. ¿La música tiene una fuerza especial? R. Yo creo que todos tenemos sentimientos en común y eso se nota también en la interpretación... Aunque no sepa lo que dicen, a mí hay canciones en otros idiomas que me conmueven... Supongo que eso es lo que ha pasado.
P. ¿Le gusta que su música se considere terapéutica? ¿A qué tiene miedo Silvia Penide? R. Aún me sorprenden las historias que me cuenta mucha gente… Historias en las que mi música ha influido. No me considero especialmente fuerte. En realidad, soy una quejicas. Tengo miedo de estar sola por la noche en casa y de las malas intenciones de la gente. Creo que la soledad es una constante en lo que escribo.
P. ¿Cómo era de niña Silvia Penide? R. Tenía mucha menos vergüenza. Eso sigue presente cada vez que me pongo a cantar delante del público.
P. Sus melodías me recuerdan al fluir del agua, las letras transmiten pureza y la voz parece un regalo a la vida. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de celebrar el día a día. ¿Por qué? R. Porque nos parece que tenemos aún muchos días y pensamos que ya tendremos tiempo de fijarnos en lo pequeño más adelante... En general, somos egoístas… Una pena.
P. ¿Qué hace en un día ocioso? R. Aprovecho mucho el tiempo libre para dormir y me gusta salir, estar fuera.
P. Atraviesa un momento clave de su carrera. ¿Cómo afronta el futuro? R. Con muchas ganas de trabajar y con las mismas intenciones de siempre.
P. ¿Su próximo trabajo ya está en su cabeza? R. Sí. No quiero darle muchas vueltas, prefiero que surja libre. Tengo demasiadas ideas dando vueltas… Canciones… El título... Se llamará casi seguro Una tormenta… ¡Uff! Aún hay tanto por hace.
P. ¿Se atreve a definir sus discos? R. Kilómetros fue el primer disco concebido como tal, tras varias maquetas. Supongo que es ingenuidad. Invisible, el segundo, es confirmación. Y Desafinante crónica (el último), un trabajo en equipo y muchas ilusiones, una apuesta muy personal.
P. ¿A qué conciertos le gusta ir a Silvia Penide? R. A aquéllos que me hagan rebotar por dentro, desde Extremoduro hasta los Pixies, pasando por Calamaro. Me encantaría no perderme a Tom Trovador cuando vuelva por Galicia… Y no sé si algún podré ver a Nick Cave en directo.
P. Un artista es alguien que vive de lo que crea, pero la promoción es inevitable. ¿Cómo lo lleva? R. Supongo que es la parte de trabajo que me toca, pero también es muy bonito. Conoces gente, periodistas, lugares… Lo platós de televisión tienen pinta de esconder mucho y es divertido ver sus entresijos. No sé, procuro mirar el lado positivo.
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