Compartir

Facebook MySpace Twitter Digg Delicious Stumbleupon Google Bookmarks 

Conciertos

Febrero 2012
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

21

22

23

24

25

26

27

28

29

El Argonauta presenta… ‘Merriweather Post Pavilion’, de Animal Collective Imprimir
Escrito por El Argonauta   
Lunes, 18 de Enero de 2010 02:09

Esos chavales que forman ACCONVERSACIONES ‘COLLECTIVE’

El Argonauta se presenta ante la multitud para mostrarnos una conversación entre metafísica experimental y desbarre lisérgico con Left and Right, “los parlantes” que dieron juego para una particular crítica a ‘Merriweather Post Pavilion’, de Animal Collective



Gracias por estar ahí, queridos altavoces. Siempre me ha gustado de vosotros esa armonía con la que os decidís a mostrar los sonidos. Imagino que no lo sabéis, porque es la primera vez que pongo a sonar aquí este disco. Tenéis ante vosotros el célebre: ‘Merriweather Post Pavilion’ (Domino Records, 2009). El disco del año para los entendidos. O sea, para la crítica de aquí y de allá. Son pocas las publicaciones que no han situado a este disco de Animal Collective como el mejor del año. Esas coincidencias hacen que uno tome la decisión de escuchar atentamente esta obra, ya que, visto lo visto, he llegado tarde pero a tiempo para vivirlo. Así que voy a intentar contaros un poco de qué va. Espero que me podáis ayudar.

Lo primero que se me viene a la cabeza cuando os escucho escupir ‘In The Flowers’, con esos sonidos como de agua carbonatada a punto de salir de un bote es que me suenan a algo. Me acuerdo de ‘Flotando Sobre Loscos’, un tema planetero que si recordáis reprodujisteis ayer, y en cuanto empiezan las voces se me activa el chip MGMT. Pero la canción es más delicada que cualquier otra cosa que hagan esos dos, no sé si lo veis. La primera melodía es hermosa, ¿no? Luego deriva en un éxtasis que va y viene. Es extraña. Cautiva. Es cierto eso que dicen. Así que lo dejaremos sonando un poco más, a ver si descubrimos esas “melodías luminosas” que tanto han enamorado al personal.

Escuchad. Ya viene la siguiente. Esto que suena es como una bocina de estas de juguete, no sé… Ejem… Bien. Bien. Ahora que se oye cantar, ya no veo nada de MGMT, sino más bien de los Panda Bear, y cosas así del estilo Grizzly Bear. Ahora que lo pienso, los Magnetic Fields también están presentes, y los Flamming Lips. Bueno bueno… Con estos precedentes quizás la cosa sea de otra galaxia. Tranquilos, no os emocionéis, no vamos a subir el volumen porque hay gente durmiendo. Lo de la galaxia nos viene a juego para describir de paso la sensación que tengo. Es como si volase a través de algún tipo de espacio no concreto en el que hay objetos hermosos que contemplar. Por si no os habéis dado cuenta ya está sonando ‘Also Frightened’. Son raros estos tipos. No, si es que ya lo dicen las "bios" que hay por la red. Música experimental que “si rock…”, que si “new no sé qué”. Ya se acaba. 

‘Summertime Clothes’. Se oyen voces de chicos, suena como una especie de bocina rayante y repetitiva. “¡parapam parapam parapam!” Así es colegas, muy bien, así. Mejor no la podríamos explicar. Fijaos que bien las voces, como juegan con ellas, parecen coros semicelestiales. Sí quizás esta sea una de esas melodías iluminadas. Brutal. Sigue sonando gente por debajo. Es asombroso como juegan con la canción, no tiene una estructura repetitiva a pesar de la linealidad de las bases sonoras. Cada cosa a su tiempo, y con diferente final. Pues nada, que vamos a la siguiente. Va rapidito.




¡Buff!, sí que es rarita esta. Os obliga a exprimiros bastante. ¡Qué cantidad de matices! No sé, se me vienen a la cabeza ahora los Beach Boys. Ignoró porqué. Esas voces jugando constantemente con las melodías, aunque esta no es precisamente la más hermosa que hayamos escuchado. Se va la canción ¿ya? No no, que quedan un par de minutos de esos de fantasmagórica espera. Acaban de hacer una canción “plenamente irreconocible”. ¿Qué? ¿Nos os gusta el concepto? Creo que nos queda claro que a la hora de componer no siguen estructuras típicas de aquí empiezo, luego hago un estribillo, y luego vuelvo como lo que empecé y termino con una variación del estribillo. Nada de eso, chicos. Abriros de ampli que no hay más ¡eh!

‘Bluish’. Os confieso que quizás este no sea el mejor día para escucharlos. No sé. Demasiado “esto se parece a”, “esto me recuerda a…” Aunque este tema no me hace recordar a nadie. Sencillamente, no me gusta. A ver si se acaba. Ya sabéis que para esto de los gustos soy clarividente: o sí o no. Pero qué curioso ¿no? La que no se parece a alguien, es la que no me gusta.

Menos mal que se ha terminado. Y ahora seguimos con ‘Guys Eye. Otra vez los de Wilson and Company se me hacen presentes. Recordáis claro, el “Pet Sounds”, ese disco que compré no hace medio añito y que se devora bastante más rápido que éste, que me empieza a resultar menos soportable.  

Esta es ‘Taste’, bueno, no está mal. Veo que evoluciona bien, esa melodía de voz del final es realmente hermosa. Por cierto, ¿sabéis que lo de estos tipos no se le puede considerar como un grupo en sí, sino más bien una especie de asociación de egos para hacer canciones? Está conformada por miembros de Avey Tare (David Portner), Panda Bear (Noah Lennox), Deakin (Josh Dibb) y Geologist (Brian Weitz). Se reúnen de vez en cuando para hacer esto que suena. De ahí mi relación con lo de Panda Bear, claro.

Ya sólo faltan tres canciones. He leído por ahí que la última es prodigiosa. Ponemos el video al final de este diálogo tan entrañable que tengo con vosotros, estimados Left and Right. Pues en esas andamos, ahora ‘No More Runnin’’. Vaya, otra vez los Grizzly Bear. Tic tac, tic tac. Estoy empezando a preguntarme si es para tanto el disco como para situarlo como uno de los “discos del siglo”.

Y nada, ya está chicos, llegan ‘Brothersport’, la última. “¡Opinopio, opinopio, opinopio!”. Hay que reconocerles a estos chicos que saben bastante de esto de experimentar con las voces, con los instrumentos, con la programación de elementos sonoros enriquecedores. Miles de matices, el tema va a más, muy a más, quieren cerrar a lo grande. Pretenderán que nos demos cuenta de que han estado ahí. Sencillamente, una magnífica canción.

“Pues llegó la hora llegó el caimán”. Señores, abandono. Ha sido un verdadero placer. Ya me contaréis que os parecen en nuestras próximas reproducciones, quizás sea de esos discos para reescuchar con calma total, no en un “domingo híbrido de siempre”, que dirían los Soda Stereo.

Comentarios (0)

Escribir comentario

busy
 
colomo
alfaro
Sala 11 - Edicion especial - nº 0
Web realizada por: (zero zero) estudio audiovisual