| Monet, en la vida de la luz |
|
| Escrito por Guillermo López | |||||||||
| Martes, 27 de Abril de 2010 15:29 | |||||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
A diferencia de otros pintores él nunca derivó hacia otras corrientes artísticas, sino que se mantuvo fiel al Impresionismo hasta su muerte.
La pintura de Monet, posee cierta imprecisión en las formas y esa falta de nitidez que reflejan sugiere capacidad de movimiento de la imagen. Es como si la escena que contemplásemos adquiriese vida propia al ser visionada desde diferentes ángulos. Todo ello se combina de manera armónica para parir lo mejor de esa corriente pictórica. Al igual que en la imprecisión de una fotografía desenfocada o borrosa esta obra suya de la que existen más versiones (incluso este mismo motivo ha sido escogido también por Derain y algunos otros) está llena de vida. Es un pedazo de espacio-tiempo congelado. A Monet le gustaba retratar el aspecto camaleónico de todo lo que nos rodea porque todo cambia según el momento del día o la noche en el que es observado. Sus cuadros deben ser observados a una cierta distancia para poder asimilar toda su belleza.
Sus pinceladas están llenas de color puro, ya que no utilizaba apenas mezclas, ni el color negro, no perfilaba los bordes ni contornos y creaba luz con sus trazos multicolores.
El sol rojo que agoniza regala su último aliento del día que se ve reflejado en el agua convirtiéndola en dorada. El puente, que apenas se percibe, parece surgir del horizonte en brumas para cobrar protagonismo y dotar de una exquisita profundidad al lienzo. En la distancia los colores no tienen fronteras y parece, en ocasiones, que su inicio y fin no existen, para en una perfecta combinación explotar en nuestra retina, en forma de belleza luminosa incomparable.
Como todo gran artista, siempre preservó su intimidad llegando a rechazar la Legión de Honor y el ingreso en el "Institut de France", la más alta institución francesa de arte y ciencia.
Ver en un museo, sea donde sea, sus obras, las de los impresionistas, expresionistas, o cualquier movimiento o estilo pictórico de tal calibre es algo que deja huella para todos los amantes del arte en general y es algo que todo el mundo debería hacer para poder asistir a ese regalo del espacio-tiempo en el que podemos contemplar lienzos de hace un puñado de siglos y tenerlos a sólo unos cuantos centímetros de las narices.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|


MONET, 'EL PUENTE DE WATERLOO'



